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Textos por Diego van der Laat

Amalia, mi hija mayor, cree que Leo se llama Leo León, eso le dijo él, supongo, o al rato fui yo, no sé, el punto es que a ella le gusta la idea de que venga a la casa alguien que se llama así, y Leo siempre es bienvenido.

Para una publicación que no pasó, Leo León llegó ese día para tomar las fotos que, al final,  no se usaron y que son éstas. Luego pensamos que podrían igual subirse a su blog y que yo podría escribir un textito para cada una de ellas.  Hace meses le debo estos párrafos, así que aquí van, improvisados y de una, a la velocidad que el gallineo-sobre-el-teclado de mis dedos índices lo permita:

Leo saca de su maletín una cámara con un lente que me hace sentir como una gacela bajo el sol en plena estepa africana, más o menos es así como me siento. Me dice, mae actuá natural, y luego me apunta con el cilindro extendido y entonces yo pienso en antílopes y leones mientras escucho el obturador parpadear a una velocidad de espanto.

Ese duende debería de tener alguna historia, yo sé, pero no la tiene, creo que lo compré en algún lugar insípido y soso como Momentum Pinares. Al lado izquierdo hay un grabado en madera que hice en 1999, es el único que he hecho y esa es la única copia que tengo.

Ese es el comedor de nuestra casa, es de 1965 y la luz a veces se siente como si viniera de otra época. La cámara que apunta de vuelta no intimida a Leo León.

Una gacela que no sabe que hacer con sus brazos cruza la sala de la casa, Leo la retrata. La verdad no sé qué decir en ésta.

Algunos se burlan de la manera en la que escuchamos música en casa. Me hablan de algo que se llama “la nube” y que como la interned, no se sabe bien adonde está. También me hablan de torrents, de Spotify y de discos quemados con cientos de canciones en .mp3 cuando yo ni siquiera di el paso al Case Logic. Este discman lo tengo desde 1995 o por ahí, y tiene la tecnología anti-shock que lo que hace, en realidad,  es devorarse unas baterías AA en tres canciones.

Gacela petrificada en blanco y negro.

Sólo en Costa Rica los CD’s siguen subiendo de precio y sólo yo (y JC) por imbéciles, seguimos comprándolos. Mi primer CD fue Pyromania de Def Leppard, en 1990 o por ahí. Mi hermano mayor salió de intercambio y le pedí Hysteria pero él decidió que no, que era mejor ese otro.

En el 2002 conocí a Luis Alberto Spinetta, me dijo hola flaco, pero ya no sé si eso es verdad o mentira, lo único que queda es ese papel amarillo, que fácilmente pude haber falsificado.

A veces se me olvida que soy tan flaco, luego me veo reflejado en alguna vidriera o así, y digo, suave, qué? Pero ya estoy en paz con eso. Para mí todos los asientos de los aviones son como de primera clase y la mayoría de rejas no pueden reducirme al cautiverio. La gacela escuálida escapa con facilidad por entre los barrotes.

Eso está enmarcado en la entrada de mi estudio.

La gacela confiesa que le gustan mucho los Angry Birds. El ceño de mi frente ya siempre está así, y ya aprendí a estar en paz con eso también.

Gacela viendo por la ventana en blanco y negro.

Cuando alguien dice algo del cuadro de arriba, Amalia busca Breakfast of Champions y lo abre en esa página. A veces siento que Kurt Vonnegut es como el tercero de esos abuelos que no me tocó conocer, los otros dos se llamaban Jorge y Miguel.

Abajo, a la derecha, mi bisabuela. Tampoco la conocí pero me gusta su nombre: Luisa Luthmer Scherer. Tiene una mirada que me da miedo y parpadea cuando no la estoy viendo. A veces me visita en sueños y me dice que un día me llevará de la mano al lugar donde moran los muertos. (Groma!)

No sé, en el 2004 o así, vivía en una casa con varios amigos, entre ellos Keita, un japonés que tenía un par de Campers de éstos… me parecían los zapatos más horribles del mundo. Un día los pedí prestados para ir a comprar algo un toque (el mae siempre los dejaba en la entrada de la casa, al lado de la puerta, cosa que también me parecía particular)…en fin, éste es mi calendario, mi lunes, martes, miércoles, jueves y viernes, aunque Leo los acomodó en otro orden, y así, la semana disléxica dice algo como: jueves martes lunes miércoles viernes.

Sánchez no es exactamente un perro, es otra cosa. La gente cree que somos inseparables pero en realidad nuestra relación es un poco Herzog-Kinski, cualquier noche de estas nos apuñalamos por la espalda, mientras dormimos.

Esa foto en la foto es del día de mi graduación de la universidad en el 2006. Marisol parece como de 23 años, yo como de 26.

Piecita que era parte de la muestra Serie Uno: KRILL, en Teor/Ética.

Gacela en su estado natural. Ese baño rosado es el de Amalia y ese es mi asiento favorito para sentarme así y ver casualmente a la cámara que me apunta desde hace dos horas. Mae, actuá natural.

Margarita, mi mamá, le regaló esa rana a Amalia. Una vez vi un cómic en el que un doctor le decía a la rana, es mejor que se siente antes de ver su radiografía y la imagen de rayos-X lo que mostraba era la silueta de René con un brazo humano adentro. Me encantó.

Más o menos eso era, Leo León. Lejos del lente, la gacela descansa. Gracias por venir. :)

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